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Centros culturales

Música

Auditorio de Barcelona

Inaugurado en 1999, es uno de los equipamientos culturales más conocidos del país. Destaca la Sala Sinfónica, de una acústica excepcional. Actualmente es la sede de la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), del Museo de la Música y de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC). La programación no sólo ofrece conciertos de orquestas internacionales, sino también conciertos familiares, pensados para que pequeños y grandes puedan descubrir la música.

Auditorio Municipal Enric Granados (Lleida)

Este auditorio, de cuatro plantas y 8.300 m2, es uno de los equipamientos culturales más importantes de Lleida. Concebido para fomentar y promover la cultura musical, fue inaugurado en el año 1994, y ahora ofrece desde música autóctona a grandes clásicos y propuestas innovadoras. En el tercer sótano del edificio, también se puede visitar una notable exposición de cerámica arqueológica del siglo I aC. 

Gran Teatro del Liceo (Barcelona)

Construido el año 1847 en la Rambla de Barcelona, este teatro de ópera, de titularidad pública, es uno de los más famosos de Europa y uno de los símbolos de la ciudad. Destruido casi totalmente por un incendio el año 1994, el Liceo volvió a abrir en 1999, después de haber sido reconstruido y ampliado, y ahora tiene el objetivo de difundir la ópera, al tiempo que potencia las artes asociadas. Es por ello que, entre otras actividades, programa temporadas operísticas basadas tanto en partituras del gran repertorio tradicional como en obras contemporáneas.

Palacio de la Música Catalana

Construido a principios del siglo XX por el Orfeó Català para poder hacer conciertos corales, el Palacio de la Música Catalana es una de las principales salas de conciertos del mundo. El edificio, del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, es uno de los máximos exponentes del modernismo y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La sala de conciertos, concebida como una gran caja de cristal, está coronada por una gran lucerna en medio del techo. Desde el año 2004 hay una segunda sala, obra de Òscar Tusquets, pensada para pequeños conciertos y para actividades diversas: el Pequeño Palau.