17.6.2010
Las riberas del Ebro se han convertido en el centro de convivencia por excelencia de Zaragoza, uno de sus espacios abiertos en los que disfrutar, pasear, dialogar y vivir. Expo Zaragoza 2008 dejó un anfiteatro creado con ese objetivo. Tiene capacidad para más de 7.000 espectadores y un gran escenario. Por eso, este año, los esfuerzos de
Festivales del Ebro han ido encaminados a recuperar ese espacio: dotar y programar el espléndido Anfiteatro Expo como un espacio de cultura, llenarlo de un amplio espectro de opciones musicales, y favorecer la posibilidad de sentir la brisa del río, mirar el horizonte y bailar en un nuevo territorio de placer de 8 kilómetros de largo, con un graderío como corazón.