9.7.2010
 |
Hace cien años que Pablo Ruiz Picasso pasó el verano en
Cadaqués. Picasso aprovechaba las campañas de verano -Gòsol, Horta de Sant Joan, Cadaqués, Ceret- para componer las numerosas revoluciones estéticas que llevaría a cabo. Y es en Cadaqués, precisamente, donde Picasso llevó el cubismo a su etapa más hermética, próxima a la abstracción.
Desde Cadaqués celebran el centenario de esta histórica estancia mediante una exposición, y un catálogo que reúnen, además de los trabajos de Picasso y reproducciones de las obras que creó allí, fotografías inéditas de Cadaqués, pinturas de artistas coetáneos que vivieron en la población a tiempo parcial -como Eliseu Meifrèn, Soler Roig, Rusiñol, Àngel Planells, Segundo Matilla, Sigfried Burman o Ricard Martí Aguiló-, las primeras experiencias estéticas de un jovencísimo Salvador Dalí, así como una elección de obras de Ramon Pichot Gironés el cual, junto con su numerosa, peculiar y cultivada familia, fue el promotor de este frucífero periplo ampurdanés del genio.